"Las corridas de toros deshonran a los pueblos y la fuerza del hábito pervertido por la costumbre ha vuelto a establecerlos."
-Vicente Rocafuerte, primer presidente ecuatoriano, 1839.
"¿Que se puede decir en favor de las corridas de toros a finales del siglo XX?... Ningún argumento se mantiene en pie."
-José Ferrater Mora, filósofo español.
"Soy absolutamente contrario a las corridas de toros, que son espectáculo abominable cuya crueldad imbécil es, para la multitud, una educación de sangre y lodo."
-Émile Zola, escritor francés, 1899, carta a Marcel Laurent.
"La diferencia entre un taurino y un antitaurino está en la mirada. El primero no ve la sangre ni la violencia: solo ve la faena. El segundo solo ve la sangre en primer término y se niega por principio a ir más allá porque considera que ningún tipo de belleza o arte puede estar fundado en esa carnicería previa."
-Manuel Vicent, escritor español, en el libro "Antitauromaquia", 2001, Editorial Aguilar/Grupo Santillana, España.
"No me parece comprensible que una sociedad que pretende ser humanista y moderna siga regocijándose con un rito tan bárbaro." -
Rosa Montero, editorialista y escritora española.
"Estoy a favor de los Derechos de los Animales tanto como de los Derechos Humanos. Es la única manera de ser un humano completo."
-Abraham Lincoln, presidente de Estados Unidos.
"La patética y operística corrida de toros, último remanente de una era bárbara y pasada, todavía deshonra nuestra civilización".
-Desmond Morris, antropólogo y divulgador estadounidense, en el libro "El contrato animal", 1991, editorial Emecé, Argentina.
"La tauromaquia, también llamada 'fiesta nacional española', me ha parecido siempre una ... monstruosidad, una repugnante salvajada. (...) La tortura del toro en el ruedo no es sino un crimen deleznable y odioso."
-Pablo Sorozábal, compositor español.
"La fiesta nacional es la exaltación máxima de la agresividad humana."
-Félix Rodríguez de la Fuente, naturalista español.
"(...) considerando que estos espectáculos en los que se corren toros y fieras en el circo o en la plaza pública no tienen nada que ver con la piedad y caridad cristiana, y queriendo abolir estos espectáculos cruentos y vergonzosos, no de hombres sino del demonio... prohibimos terminantemente por esta nuestra constitución, que estará vigente perpetuamente, bajo pena de excomunión y de anatema en que se incurrirá por el hecho mismo Ipso facto... Prohibimos que permitan la celebración de estos espectáculos en los que se corren toros y otras fieras en sus provincias, ciudades, territorios y lugares donde se lleven a cabo... Y si alguno de ellos muere allí, no se le dé cristiana sepultura..."
-Papa Pío V, bula De salutis gregis domici, 1567.
"Si permanecemos insensibles ante la visión del dolor de los animales y, en vez de eso, encontramos en ello motivo de entretenimiento, esta carencia de compasión puede fácilmente extenderse también a nuestros semejantes humanos."
"(...) esa diversión popular es en mi juicio bárbara, digna si posible fuera de ser extirpada completamente."
-Jaime Luciano Balmes, filósofo y teólogo español, en el libro "El protestantismo comparado con el catolicismo en sus relaciones con la civilización europea", 1852.
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